:)

viernes, 21 de marzo de 2014

Capítulo 40.- ANTES QUE AMANTES AMIGOS

Días después a la entrevista, en las noticias y también en los programas del corazón y demás salía la noticia de que Juan había sido despedido por difamación. Al parecer habíamos conseguido que todo el mundo creyera mentira lo que él había publicado en su artículo y sus editores decidieron despedirlo. 
Llamadme frívola o lo que queráis, pero sinceramente no me dio pena. Después de tanto tiempo dando por saco (por no decir una bastada) ya le tocaba. Sino que me hubiera hecho caso, y no hubiera publicado el artículo. 
Malú estaba de pie mirando a la ventana. Hacía ya unos días que estaba con el miedo en el cuerpo por saber si había servido de algo lo que habíamos hecho o no. Me acerqué a ella, la abracé por la espalda y apoyó su cabeza en mi hombro. 
-Se acabó Malú, ha funcionado- le dije al oído
-¡¿En serio?!- dijo girándose y cambiando la cara por completo. Ahora sonreía. Ahora era la Malú de siempre, esa que tanto me gustaba. 
Me abrazó con fuerza y minutos después nos besamos con pasión. Poco a poco nos fuimos quitando la ropa la una a la otra, de camino a la cama. Hacía tiempo que no éramos tan felices. Hacía tiempo que todo había cambiado.
(...)
-Oye Alex... sabes que mañana me voy ¿no?- dijo aún mirando el techo y jugando con mis manos.
-Si, lo se... Pero también se que vamos a vernos pronto. 
-¿Cómo? ¿No vas a venir conmigo?- dijo, dejando al descubierto que no se lo esperaba.
-Pues...
-De pues nada, Alex. Mañana temprano te quiero levantada y haciendo la maleta para volver conmigo a Madrid. 
-Si jefa!- bromeé y reímos. 
Lo cierto es que pensaba ir igual, pero me hacía gracia que creyera que me iba a quedar aquí. 

(...)
Me desperté con el sol en la cara. Miré a mi lado buscando mis buenas vistas de cada mañana pero no estaba allí. Esos ya no iban a ser tan buenos días.
Escuché el ruido de la ducha. En el primer momento pensé en levantarme y meterme allí con ella, pero luego preferí quedarme en la cama y esperar a que saliera. 
No tardó mucho. Salió del baño envuelta en una toalla blanca y chorreando agua por su pelo que mojaba sus hombros al descubierto. 
-Buenos días mi vida- me dijo apoyada en en marco de la puerta
-Buenos días preciosa- dije sonriendo
-Encima de vaga, mentirosa. Lo tienes todo eh.
-¿Has visto que completa soy?- reímos
-Anda, ve a ducharte que tenemos que estar en el aeropuerto en una hora. 
-Bueeeeno, vaaaa- dije levantándome muy despacio. 
Me di una ducha y me puse unos leggins, una sudadera y unas vans. 
Cuando salí ella estaba sentada encima de su maleta intentando cerrarla. Daba saltitos encima de ella pero no parecía funcionarle.
-¿Te ayudo?
-No, no, tu empieza a hacer la tuya que sino no llegamos, venga.
-Bueno, como quieras.
Hice lo que me dijo y me puse a hacer la maleta. No habían pasado ni cinco minuto cuando miré para ella y aún seguía intentando cerrar la dichosa maleta. 
-Anda, deja que te ayude. 
-Pensé que no lo dirías- sonrió
Por fin conseguimos cerrar aquella maleta. El aeropuerto quedaba un poco lejos y encima salíamos justas de tiempo, pero con suerte llegaríamos. De camino al coche pasamos a comprar un par de cafés y minutos después nos pusimos en marcha al aeropuerto. 
Como siempre, una hora de avión algo larga que la pasamos abrazadas y escuchando música, con lo cual se nos hizo más llevadero.
Aterrizamos en Madrid temprano, por lo que decidimos ir primero a comer algo antes de ir a casa de Malú. 
Estábamos en una cafetería cuando mi móvil empezó a sonar. 
*Número privado*. Contesté pero al minuto me colgaron. Pero luego eso mismo se repitió una y otra vez; así hasta que me decidí a no contestar. 
¿Quien era y por que me llamaba si no tenía pensado hablarme?
No le di importancia, hasta que lo mismo empezó a pasarle a Malú. 
La llamaban pero cuando contestaba le colgaban. ¿Pero que clase de broma es esta?
No le dimos mayor importancia, simplemente decidimos pasar del tema y puedo decir que incluso nos lo tomamos a broma. 
Estábamos a punto de salir de aquella cafetería cuando vimos a un montón de periodistas corriendo hacia nosotras.
-Malú ¿que hacemos?- Pregunté algo preocupada. Y en su cara podía verse preocupación también. Podía verse que no sabía que hacer, estaba paralizada. 
Tiré de ella y la saqué rápido de allí como pude. Pero nos perseguían, ¡y por lo que se ve son de los que no se cansan!
Corrieron detrás nuestra hasta que llegamos por fin fuera y cogimos un taxi. Ahora necesitábamos despistarlos para que no nos siguieran. 
Se me ocurrió ir al estudio, al fin y al cabo si nos veían allí no podían especular sobre ninguna historia (por que estoy casi convencida de que esto es una venganza de Juan). Así que eso hicimos, nos fuimos directamente al estudio, viendo como 3 o 4 coches seguían al taxi cual persecución americana. 
-¡Chicas! ¡Qué alegría me da veros! Pero...¿no estabas se vacaciones aún Alex?
-Si Pedro, pero verás... Volvíamos de Vigo para pasar los pocos días libres que nos quedan aquí, y en el aeropuerto nos han empezado a seguir un montón de periodistas. Hemos venido por que no sabíamos a donde ir.
-Ah bueno, en ese caso estaros tranquilas por que no pueden pasar periodistas al estudio! Podéis quedaros donde queráis, pero no olvidéis avisarme cuando os vayáis eh!
-Gracias Pedro, vendremos a despedirnos. 
Le dediqué una sonrisa y nos fuimos al último estudio del pasillo. El número 16. 
Ese estudio no solía usarse nunca, ni tampoco entraba nadie, por lo que podíamos estar solas sin problemas.
-Lo siento mucho cielo. Siento que tengas que pasar por todo esto...-le dije cabizbaja
-No seas tonta Alex. Pasaría por esto y por mucho más solo por estar a tu lado- dijo acariciando mi mano.
Me abrazó con fuerza y así estuvimos un rato.
-¿Hasta cuando crees que tendremos que estar aquí? 
-Pues... Vámonos ya.
-¿Segura? 
-Si cielo.
Cogimos las maletas, llamó a otro taxi y esperamos por el desde la entrada, pero en una zona donde no se nos veía desde fuera. Mientras esperábamos fuimos a despedirnos de Pedro, como el mismo nos había pedido. 
Habíamos pedimos 2 taxis. Ella se iría primero y yo pasaría por mi piso e iría después. 
La vi marcharse en el taxi que acababa de llegar y unos cuantos periodistas fueron detrás. Esperé un poco y luego salí al otro taxi. Aún quedaban un par de periodistas que sacaban fotos y grababan con sus enormes cámaras.  Yo aún me pregunto por que estaban allí y que era lo que querían...
Llegué a mi piso, abrí el portal y por mala suerte el ascensor estaba estropeado. Tube que subir por las escaleras, cosa que viviendo en un ático no me hacía especial ilusión...
Llegué a la puerta, casi sin respiración y...
-¿Qué haces aquí?- Pregunté poniendo una notable cara de desprecio. 



--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno, hasta aquí por ahora. Espero que os haya gustado, y de verdad os pido perdón por la tardanza. Muchísimas gracias por todo el apoyo, de verdad. Recordad que mañana tenemos twitcam a las 16:30 (hora ya totalmente confirmada) No faltéis! Graaaacias<3

No hay comentarios:

Publicar un comentario