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sábado, 8 de marzo de 2014

33.- DEVUÉLVEME LA VIDA

Me desperté en un día normal. Hacía sol y yo estaba contenta. No se si os lo habré mencionado, pero a veces (casi siempre) mi ánimo va en función del tiempo. Es decir, si llueve estoy al borde de la depresión o con un enfado descomunal, pero si hace sol de repente me vuelvo la persona más feliz del mundo, hasta que el sol se vaya. Yo le llamo bipolaridad, pero vamos, podéis llamarle gilipollez si queréis. 
Abrí los ojos y lo primero que hice fue levantarme a abrir más la persiana  para que entraran todos los rayos de sol. Recuerdo que en lo primero que pensé al despertarme fue en ella. 
Abrí la persiana, un poco la ventana y me dispuse a hacer mi cama. 
Cuando mi habitación ya estaba "ordenada" dentro de lo que cabe, claro, cogí mi móvil. Tenía muchos whats app's, muchas notificaciones en twitter, en instagram... En fin, estaba colapsado pero no quería ponerme a ver eso aún. Marqué su número. Por un lado me daba pena despertarla, pero por otro, tenía tantas ganas de hablar con ella... 
-¿Si? 
-Buenos días princesa.
-¡Buenos días cielo! Me alegra escucharte- tenía una voz de dormida tan mona...
-¿Que tal has dormido?
-Bueno... digamos que no he dormido mucho- rió- ¿Y tú?
-Yo he dormido bien- reí- ¿Por que no has dormido mucho? ¿Ya te has ido de fiesta sin mi?- bromeé
-Pues... si...- Ella notó que en ese momento estaba nerviosa. Y normal, por que no me esperaba esa respuesta...- Anda no seas tonta mujer, no he dormido casi nada por que me desvelé, ya sabes- rió
-Ah, que susto- reí- Tengo tantas ganas de verte... - ¿Por qué cojones había dicho eso? Ai, pero que vergüenza.
-Yo también cariño... Oye ¿y si me abres la puerta?
-¿Que dices Malú?- No podía ser posible. No, no, no y no. Yo tenía que estar soñando. Si, era eso seguro. 
En segundos empezaron a llamar al timbre. Que no hombre, que era todo una coincidencia... 
Abrí la puerta y me quedé mirando fijamente. No me lo creía. ¡Estaba allí de verdad! Empezó a chasquear los dedos delante de mi cara para que volviera al mundo. 
-¡Yo también me alegro de verte eh!- me dijo con esa sonrisa que tanto me gustaba. 
-Dios, no me puedo creer que estés aquí- la abracé con fuerza y así nos quedamos. 
-Bueno, ya ves... Es que tenía ganas de verte y me aburría en casa... 
-Eres la mejor ¿lo sabes no?
-Si...bueno... algo me habían comentado- reímos. 
En ese momento yo era la persona más feliz del mundo. Me daba igual que estuviéramos juntas o no, solo el tenerla cerca me bastaba. Pero no se por que mi cabeza se empezaba a hacer un lío. Y mucho más cuando me besó.
Pero esta vez tampoco me resistí. ¿Para qué? Era lo que yo quería al fin y al cabo. 
Entre beso y beso fuimos dando tumbos a mi habitación. Me empujó hasta que caímos en la cama y quedó encima de mi. Nos deshicimos de nuestra ropa con delicadeza. Otra vez se estaba repitiendo la misma historia de cuando estábamos juntas, pero esta vez era especial. Era un "te necesito" por parte de las dos. O eso esperaba yo. Lo menos que quería era que después de eso se fuera como si nada. Pero en fin, ya tendríamos tiempo de dejar las cosas claras...
(...)
Estábamos abrazadas mirando al techo. Mi cabeza descansaba en su hombro y mientras ella acariciaba mi pelo con dulzura. 
-Te echo de menos Alex.
-Yo también...
-He pensado en ti siempre. ¿Y sabes? Me arrepiento tanto de lo que hice... Quiero que volvamos a empezar. Se que las cosas van a cambiar muy pronto y que todo va a ser mucho más fácil.- me quedé pensativa. No sabía que decirle. Estaba claro que yo quería volver con ella, pero no quería perjudicarla en nada.- ¿Y bien?
-Quiero intentarlo. Por supuesto- sonreí- Pero quiero que vayamos despacio. No quiero que las cosas salgan mal. Más bien... quiero que estemos como este último día y hoy, por que estamos muchísimo mejor que al principio, si cabe. 
-Me parece perfecto- sonrió- ¿Te he dicho ya que te quiero?- me besó muy despacio. Tan despacio que en ese beso intercambiamos un cúmulo de sentimientos. Sin duda, después de todo era el beso más especial. 
-¿Te he dicho yo que te quiero más?
Pegué mi frente a la suya y me quedé contemplando sus ipnóticos ojos.
-A mi no me mientas, pequeña- me dijo casi en un susurro
-Eso es lo que tu quieres pensar- dije también casi susurrando. 
Para que no me respondiera volví a besarla. Y otra vez, y otra, y otra más. 
Ya no me quería separar de ella, iba a ser algo imposible. 
---------------
Narra Malú:
Esta mañana no iba a ser como todas. Acabo de llegar a Vigo para darle una sorpresa a Alex.
La echo tanto de menos que estaría dispuesta a todo por verla... Y aquí estoy, a las 7 de la mañana llegando a su piso. Sé que se va a despertar dentro de poco ya que tiene como un reloj mental y a estas horas se despierta siempre y no hay día que duerma más. Igual lo intenta, pero no puede. 7:30 estoy en su portal. Voy a esperar a que me llame para darme los buenos días y sobre la marcha pensaré lo que le digo. Una señora que es muy amable me abre la puerta de abajo y puedo subir. Llego arriba y me siento en las escaleras a esperar. Suena mi móvil y deduzco que es ella. Pongo voz de dormida y contesto. 
-¿Si? 
-Buenos días princesa.
-¡Buenos días cielo! Me alegra escucharte.
-¿Que tal has dormido?
-Bueno... digamos que no he dormido mucho- reí- ¿Y tú?
-Yo he dormido bien- rió- ¿Por que no has dormido mucho? ¿Ya te has ido de fiesta sin mi?- dijo graciosa. Me gustaba picarla así que... en fin, me lo dejó a tiro.
-Pues... si...- noté como empezaba a ponerse nerviosa. Tenía ganas de reírme pero tenía que aguantar la risa.- Anda no seas tonta mujer, no he dormido casi nada por que me desvelé, ya sabes- ahora si, reí
-Ah, que susto- rió- Tengo tantas ganas de verte... - me alegró tanto que dijera eso... Ahora si, era el momento. 
-Yo también cariño... Oye ¿y si me abres la puerta?
-¿Que dices Malú?- hubiera dado lo que fuera por ver su cara en esos momentos. 
Me abrió la puerta y en fin, el resto ya lo sabéis. 
Os aseguro que lo único que quería era verla. Me hacía tan feliz... 
Pensar que solo con su sonrisa a mi no me hacía falta nada más... Era increíble.
Aún no se lo había dicho, pero tenía pensado quedarme con ella toda la semana. No me importaba en absoluto tener entrevistas, podría hacerlas cuando volviera. 
La verdad, no se me ocurría sitio mejor en el que estar en estos momentos... 
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Narra Alex:
Felicidad. Esa es la palabra para describir todo esto, y aún así se quedaba corta. 
No quería ni pensar que ahora tendría que volver a casa y a saber cuando nos veíamos otra vez...
-Oye Malú- dije de repente 
-Dime
-¿Hasta cuando estarás aquí?- dije con cierto aire apenado
-Pues verás...- hizo una breve pausa- Había pensado quedarme toda la semana... Si no te importa y puedes claro, que tampoco es plan de qu...
-¡¿EN SERIO?! No sabes como me alegra oír eso- dije con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿No te importa que me quede?
-¿Importarme? ¿Tu te oyes? Iba a rogarte que te quedaras, idiota.
En ese momento la abracé con fuerza. Si ya era feliz con que estuviera un rato conmigo, cuánto menos que se quedara toda la semana... 
Minutos después una llamada empezó a sonar en el móvil de Malú. 
Se fue al salón y estuvo allí un rato hablando. Podía ver alguno de sus gestos desde mi habitación. 
No parecía que fuera una llamada de malas noticias, sino todo lo contrario. Volvió a la habitación con una gran sonrisa en la cara. 
-¿Qué ha pasado?
-Tengo una entrevista para los 40 principales, pero como no estoy en Madrid me la van a hacer en la emisora que hay aquí- sonrió- Es dentro de media hora.- Se la veía feliz. ¿Sería importante la entrevista? No entendía nada.
-Ah... Pues pásatelo bien cariño- me acerqué para darle un beso pero se apartó. Me quedé un poco descolocada en ese momento, la verdad. 
-¿Como que "pásatelo bien cariño"? Ya puedes empezar a vestirte que no llegamos Alex.
-¿Qué dices Malú? ¿Estás loca? ¿Cómo voy a ir contigo a la entrevista?
-Mira, te vistes con ropa decente y te vienes. Y ya estás tardando. 

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