:)

sábado, 15 de febrero de 2014

Capítulo 6.- VIVIENDO DEPRISA

Tan pronto pude apartarme le di una bofetada y salí de allí. "No, con Manu no" me repetía sin parar. No sabía a donde ir, ni con quien hablar. No quería contarle a Malú nada de esto. No quería que tuviera que aguantar ella mi agobio. Se me ocurrió ir al parque donde canté cuando la conocí. Apagué el móvil, me senté bajo un árbol, lo más escondidita posible y me puse a cantar. Cantaba entre sollozos y con la voz rota. Casi no me salía nota alguna. No podía. 
Por un momento se me había olvidado todo, pero tuve el error de cantar mi canción favorita "Nadie". En ese momento se me derrumbó todo otra vez. No se como pero me hacía recordarlo todo. Me acordé entonces de todo lo que viví con Manuel, todo lo que pasamos juntos y todo lo que acababa de pasar. No pude cantar y me eché a llorar. Alguien se sentó a mi lado, pero ni siquiera fui capaz de subir la cabeza para ver quien era.
-Te llamé y no cogías el teléfono... No se por qué pero algo me decía que estabas aquí... -Sin decir nada más me abrazó. 
-No tienes por que hacer esto, Malú... De veras, gracias, pero no quiero que tengas que ser tu la que aguante todo lo que me pase..
-Eh, no seas tonta, voy a estar aquí te guste o no. Ahora cuéntame lo que ha pasado.
-Manuel... Me dijo que estaba aquí y... 
-Y te viste con el ¿no?
-Si... y me besó...
-¿Aún lo quieres?
-No estoy segura... Fue mucho tiempo juntos pero me hizo muchísimo daño...
-Pues entonces olvídalo.
Se puso a cantar la canción de "Te voy a olvidar" animándome a que la cantara con ella.
La verdad es que hizo que me sintiera muchísimo mejor, sin duda.
Era increíble lo mucho que conseguía ella con solo sonreírme. 
Volvimos a su casa y me senté en el sofá con mi guitarra. Yo lo llamaba "hora de terapia".
Ella se sentaba a mi lado y mientras yo tocaba ella cantaba. Terapia pura para todo lo que me pasara. Después de un buen rato así me acordé de que mi móvil seguía apagado. Que fallo. Lo encendí y se me atascó. Demasiadas menciones y mensajes en twitter, notificaciones de ask, de instagram, un montón de mensajes de Whats App's... Que pereza. 
Cuando más o menos mi móvil había vuelto a la normalidad empezaron a llegarme los mensajes de llamadas perdidas. Tenía llamadas de mi padre, de mi hermana, de Manuel, de Malú... Y que raro, había 3 llamadas perdidas de un número que no conocía. 
-Oye Malú,conoces este número?
-Mmmmm... Pues no- dijo extrañada- ¡Llama a ver quien es!
Le hice caso y llamé a ese número...
-¿Diga?- Me contestó un chico. Probablemente joven
-Hola, buenas tardes, soy Alejandra ¿me había llamado usted?
-¿Alejandra Marín?
-Si, soy yo. ¿Quién es usted?
-Yo soy Pedro. Llevo una discográfica aquí por Madrid. Te he visto hoy en Divinity y me gustaría charlar contigo. Quedamos en la cafetería Marco a las 20:00?
-Claro, allí estaré.
Sin contestarme colgó. ¿Esto iba en serio? No me lo creía. Era la segunda cosa increíble que me pasaba en el día. Estaba anonadada, otra vez.
Sin pensármelo apenas un minuto se lo conté a Malú. Estaba tan feliz... Ella sonreía sin parar. Le brillaban los ojos tanto como a mi. 
-Estoy orgullosa de ti, pequeña.- dijo abrazándome muy fuerte
-No podía haberlo conseguido sin ti...
En ese momento me quedé mirando fijamente a sus ojos, embobada... Era tan guapa...
Cuando volví al mundo real me separé de ella y fui a ver que ponerme. Nada me convencía. Hasta que al final me decidí. Me puse esto:
                
 
Cuando estuve lista me puse los cascos y me fui  andando hasta la cafetería donde había quedado con Pedro.
Cuando llegué allí le di dos besos y me senté. Parecía un chico majo, joven, de unos treinta y pocos y bastante guapo. 
Estuvimos hablando durante bastante tiempo. Me preguntaba cosas sobre mi, y me contaba también cosas sobre el.
-Bueno Alex, te he citado aquí por que me gustaría que pudieras grabar alguna canción (siempre que quieras) y quien sabe, a lo mejor también algún disco dentro de poco...
-¿De verdad? ¡Eso sería genial!
-Me alegro de que te guste la idea- dijo sonriente- En ese caso voy a presentarte a tu compañera. De momento cantaréis a dúo. Si quieres claro, sino me lo dices y...
-No,no por Dios! ¡Estoy deseando conocerla!
-Pero que chica más maja- dijo entre carcajadas. Se fue y apareció con una chica alta, te pelo muy largo y muy guapa. Parecía tener más o menos mi edad.
-Hola!- saludó. Parecía muy divertida- Yo soy María. Me han dicho que cantaremos juntas!
-¡Eso parece! Encantada María, soy Alex- Era un buen comienzo. Me caía bien. Me hacía ilusión cantar con ella, iba a ser divertido. 
Pedro se fue y nos dejó allí hablando. Las dos hablábamos muchísimo,tal para cual. Me contó que ella vivía en Barcelona, pero tuvo problemas con su novia y se vino a vivir a Madrid con su hermano. Que curioso, hasta nuestras historias se parecían un poco... La acababa de conocer y era como si ya la conociera de antes, era genial. Ya era tarde y tuve que volver a casa. Quedamos en vernos a la mañana siguiente en el mismo sitio para desayunar antes de ir a ensayar. 
Llegué a casa y le conté todo a Malú. Le di las buenas noches y me fui a dormir. Me tumbé sobre la cama y me quedé pensativa, mirando al techo. Me puse a pensar en el día que había tenido. Con cosas buenas y malas. Que me hacían romperme la cabeza a no poder más. Intentaba dejar pensar pero no era capaz. Decidí ir a andar un rato, igual así me despejaba... Iba cabizbaja mirando al suelo cuando me choqué con alguien...
-Ay! Perdona, ¿estás bien?
-Si, tranquila-se rió- Anda! Pero si eres tu!
-Madre mía,vaya casualidad!- me reí- ¿A donde ibas?
-A ningún sitio en particular, he salido a tomar el aire- sonrió- ¿y tu?
-Exactamente lo mismo- me había dejado sorprendida. ¿Cómo era posible? 
-¿Vienes a dar una vuelta al parque?
-¡Claro!- acepté de inmediato.
No me esperaba para nada encontrarme a María esa noche. Pero desde luego consiguió que me olvidara de lo que no me dejaba dormir. No hacía ni un día que la conocía pero me encantaba estar con ella. Nos sentamos en un banco del parque y nos pusimos a hablar de todo en general. No se como pero llegamos al tema de nuestros ex y las dos estábamos algo tristes. Ninguna de nosotras tuvo un buen final,esa también era de las muchas cosas que teníamos en común. 
No se como, pero cuando me di cuenta estaba justo en frente de ella. Mi cabeza daba mil vueltas. Tan rápido que no se ni lo que estaba pensando. Mi corazón iba a mil por horas. No sabía lo que hacía. 
Nos besamos. Si. No se como. Ni tampoco por qué. Joder, como estaba yo últimamente... 
Pero en este caso no me arrepentí, ni tuve ganas de salir corriendo. Simplemente pasó.
Íbamos caminando de vuelta a nuestras casas. Iba embobada otra vez y ni siquiera me di cuenta de que mi móvil estaba sonando. Era el whats app, el novio de mi hermana me había enviado muchísimos mensajes, y eso que solo me hablaba cuando pasaba algo. Me puse a leer y... NO PUEDE SER.

No hay comentarios:

Publicar un comentario