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jueves, 20 de febrero de 2014

Capítulo 13.- GUERRA FRÍA

Narra Malú:
Pasaban las horas y las cosas seguían igual. No se sabía absolutamente nada de la operación, nadie se dignaba a hablar y yo cada vez estaba más nerviosa. Mi móvil empezó a sonar. Al principio no lo cogí pero como insistían quise saber quien era.
-¿Si?
-¿Malú? ¿Dónde te metes? ¿Te has olvidado de la entrevista de esta mañana?- mierda, la entrevista, la sesión de fotos de mañana... se me había olvidado por completo que tenía que cancelarlo...
-Vero, lo siento, es mal momento, diles que cancelen todo lo de esta semana, ya te explicaré, lo siento...
Sin esperar a que respondiera colgué el teléfono. 


Pasaron un par de horas más y por fin vi al médico de Alex salir del quirófano. Lo paré sin pensármelo apenas.
-¡Doctor! ¿Se ha acabado ya la operación? ¿Cómo ha ido todo? ¿Está bien? ¿Puedo verla ya?
-Tranquilícese mujer. Ha sido una operación muy complicada... Pero si, está bien, al menos de momento. Podrá verla dentro de una hora más o menos. Calculo que será entonces cuando despierte de la anestesia. 
-Muchísimas gracias doctor, de verdad.
Esta vez me inundaban los ojos un montón de lágrimas de felicidad. Por fin, por fin. Suspiré aliviada y fui a contarle la noticia a Edu. A María no, por que no quise toparme con Manuel, pero le dije a Edu que se lo dijese él.
Esa hora fue la más interminable de todas, y ya era decir. 
Cuando por fin nos dejaron pasar decidí ser la última así tendría más tiempo para estar con ella. Primero fue Edu y después al poco tiempo fue María.
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*Narra Maria: 
Por fin la iba a ver. No sabía si estaría completamente despierta pero tenía muchas cosas que decirle. Principalmente que estaba aquí mi hermano y que se lo quería presentar, que la quería y todas esas cosas.
-Cariño, por fin estás aquí, ¿te encuentras bien?
-Si... bueno, un poco desorientada pero bien- dijo casi en un susurro. Se notaba que estaba bastante cansada. No pude esperar más y la besé. 
-Tengo mucho que decirte. -Sin dejar que contestara seguí- Te he echado de menos. Te quiero tanto... 
-Estoy confusa...
-Lo sé, pero tendré paciencia. ¿Te voy a presentar a mi hermano vale? Espera que voy a buscarlo...
-Hey Manu, ¿vienes ya?-dije contenta. Entró en la habitación y se quedaron los dos un poco sorprendidos. No sabía lo que pasaba. 
-María, ¿qué está pasando? ¿Por qué me traes aquí a mi ex? -me dijo Alex enfadada
-Pero...¿cómo que tu ex?
-No me digas que tu novia es mi ex María, por favor...-Manuel también estaba enfadado. Vaya casualidad...
-No puede ser... Es demasiada casualidad... Yo no tenía ni idea de esto...-No sabía que decir me había bloqueado por completo.
-¿Qué está pasando aquí?-Alex me pedía una explicación que yo en ese momento no tenía.
-Verás Alex, Manuel es... Manuel es mi hermano.
-¿Que qué? No, esto es una broma. Ahora en serio, decidme lo que pasa de verdad.
-Manuel vino aquí a verte, osea, a su ex, y y vine a verte, a ver a mi novia, y nos encontramos y bueno, aquí estamos. Claro que nunca me hubiera imaginado que su ex y mi novia eran la misma persona ¿qué clase de persona se imagina tal cosa así por las buenas?
-Quiero que salga de aquí. Lo siento si es tu hermano pero no lo quiero aquí. Y tu y yo ya hablaremos. Te dije que estoy confusa. Tengo miedo. Todo va muy deprisa. Por favor, marchaos...
Ni Manuel ni yo dijimos nada más, simplemente nos fuimos de allí.*
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Narra Malú:
Me quedé bastante sorprendida cuando María salió de la habitación y le dijo a Manuel que entrara. ¿Pero qué estaba haciendo? Tardaron bastante tiempo allí dentro, no sabía lo que hacían pero por una parte estaba bastante desquiciada. Por fin llegó mi turno. Mis piernas no me respondían, temblaban de manera descontrolada. Ni cuando me subía a un escenario eran tales mis nervios. Lo bueno era que sabía como controlarlos, o mejor dicho, disimularlos. 
-¡Malú! ¿Eres tu? -dijo sorprendida nada más entrar
-Si Alex, soy yo. ¿Sorprendida?-dije con una sonrisa. Se alegraba de verme o eso parecía.
-Mucho, no esperaba que estuvieras aquí. Ya sabes, tienes una agenda muy apretada y... -no la dejé acabar la frase, no podía
-Eres más importante que cualquier cosa que tenga que hacer- ¿Por qué le había dicho eso? ¿Me había vuelto loca? Por Dios, que estaba con María... "Contrólate, contrólate" pensé.
-Gracias. Por eso y por todo. Me acabas de alegrar lo poco que llevo de día... Bueno, ya lo hacías antes sin que te conociera pero esto es mucho mejor... ¿Puedo pedirte algo?
-Claro, ¿qué necesitas?
-Que me abraces. -Pero que tonta había sido. Eso tenía que haberlo hecho nada más entrar. No me lo pensé y fui a darle el abrazo más fuerte que pude. En ese momento sentí algo que me decía que era feliz. 
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Narra Alex: 
Es extraño. Todo. No recuerdo nada. No se que ha pasado ni por qué tengo un gran corte en mi vientre. Me siento cansada y sin ganas de nada. ¿Se acordará alguien de mi o estaré aquí sola? ¿Y mi hermana? ¿Estará bien ella? Mil pensamientos me perseguían. Estaba agobiada por que no conseguía recordar lo que había pasado. Alguien llamó a la puerta. Era Edu. ¡Qué alegría verlo! Hablé con el un rato, pero no me dijo nada de Sofía. Tampoco le pregunté, en ese momento no se me ocurrió.
Más tarde vino María. Yo estaba muy confusa. Hacía 3 o 4 días que nos conocíamos y ya era mi "novia". Que raro me sonaba eso. Y qué rápido había ido todo, sobre todo eso. Y después, el echo de enterarme de que era la hermana de mi ex me confundía muchísimo más...No sabía lo que sentía. Un tornado de sentimientos me confundía. Por un lado creía seguir sintiendo algo por Manuel, mi ex. Que me insistiera tanto me hacía pensar que aún me quería y que estaba arrepentido. Pero no podía volver con el por que ya no había ni la mínima confianza después de todo. Por otra parte creía haberme enamorado de Malú. Cada vez que se me acercaba mis piernas eran un temblor que casi no me dejaba mantenerme en pie, y ya cuando me sonreía ni os cuento... no podía dejar de pensar en ella. Solo quería que ella estuviera aquí, ahora, abrazarla, besarla... Pero estaba claro (al menos eso pensaba yo) que solo me quería como una amiga, y que obviamente por ser quien era ella nunca podría estar con alguien tan... ¿era "normal" la palabra que buscaba? Pues eso, tan "normal". Además de que si se llega a enterar la gente a saber que cosas podrían decir... Era consciente de que no podría estar con ella aun que quisiera, no quería perjudicarla de esa manera. Y después María. Como dije antes, todo me parecía increíblemente prematuro. Las cosas tan fáciles nunca eran buenas. Además, ella me gustaba, si, era guapa y no sabéis cuanto. Miento, me encantaba. Era tan parecida a mi en lo que hacía o pensaba que me daba hasta miedo. Pero por Dios, nos conocemos y ese mismo día nos besamos. Al día siguiente ya estamos juntas y ¡quien sabe si habría boda en una semana! No, no. Como dije todo iba muy rápido. Me estallaba la cabeza. Alguien más llamó a la puerta. Me quedé paralizada al ver quien era y reaccioné sin pesar. ¡Era Malú!
Ahí empezó mi temblor incontrolable en las piernas. Varias veces me quedaba pillada en sus ojos y dejaba de escuchar lo que me decía. Si, ese era un problema bastante grande. Estaba embobada. 
No se me ocurrió otra cosa mejor que pedirle un abrazo. Si, claro, podía haberle dicho algo tipo "Eh, oye, que te iba a decir... ¿y por qué no me besas y acabamos ya con eso?" Pero no. Que miedo. ¿Y si se asustaba y se iba? Peor aún, ¿y si se enfadaba?
No me dio tiempo a decir nada y como leyéndome la mente me besó. Mi bloqueo fue descomunal. ¿Qué hago? No podía moverme. Obviamente no le iba a poner pegas a aquel beso que tanto esperaba, pero no sabía muy bien lo que significaba para ella. Cuando se separó quise preguntar. 
-¿Y eso?
-¿Eso que?
-Ese beso con el que me acabas de dejar tonta...- mis nervios eran superiores
-Ah...perdona. Dios, lo siento ¿Qué he hecho? Si tu estás con... Madre mía, perdona, mejor me voy...
La cogí del brazo y la acerqué a mi. No iba a dejar que se fuera. Volvimos a besarnos, esta vez si sabía lo que hacía. 
Así estuvimos un rato hasta que tras un silencio se me ocurrió hablar. 
-Oye... ¿Sofía está bien?
-Está perfectamente. Cuando el doctor me avise te llevaré a verla ¿te apetece?
-Muchísimo.- volvimos a aquel silencio. Como los odiaba, malditos silencios. Así que seguí.- Hay algo que me gustaría saber...
-Claro, dime.
-¿Por qué?
-¿Por qué, qué?
-¿Por qué esto, por qué yo, por qué conmigo?
-No lo sé... Eres especial Alex. Tienes algo que no tiene el resto.
-Pero... ¿esto para ti significa algo?
-No. -Esa respuesta me había dejado sin palabras, no me lo esperaba. Pero lo hizo a propósito, para que por un momento me desilusionara. Al ver mi tristeza en la cara siguió.- No significa algo, significa todo. No se explicarlo, simplemente es así. 
Nos volvimos a besar. Esta vez sabía que luego vendrían problemas por que justo en ese momento alguien entró por la puerta sin llamar. Mierda.

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