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martes, 8 de julio de 2014

- 18 - AHORA VETE Y GRITA AL CIELO, QUE ES TESTIGO DE ESTE ERROR

(Narra Malú)

Todos estos días sin Alex se me estaban haciendo interminables. Estaba en reuniones y no hacía más que pensar en ella. La llamaba a todas horas, todos los días. Para ser completamente sincera, tengo miedo a que se olvide de mi, a que encuentre a otra persona que le de más que yo en estos momentos. Nunca, repito, nunca quise tanto a alguien como para que mis pensamientos se centraran al cien por cien en esa persona. Nunca dependí física y emocionalmente de una persona para sonreír, nunca. 
Todos los días me sentaba en la cama de mi hotel y miraba nuestras fotos en mi móvil. Me venían a la cabeza todos los recuerdos de golpe, recordándome que el haberme venido a México sin ella había sido un enorme error. Recordaba todos los momentos felices que pasé a su lado, todos los momentos malos en los que estuvo ahí apoyándome como la que más, todas las fiestas juntas, los viajes... En definitiva, mi vida se resumía en tenerla conmigo. ¿Y que pasa si la pierdo? ¿Qué debo hacer? Tengo tantas dudas, tantos temores que sería incapaz transmitirlos con palabras. No me sale nada más que decirle que la quiero, repetírselo siempre y esperar a que me crea... 
La echo de menos. Mucho, tal vez demasiado. Incluso se me pasó por la cabeza volver. ¿Que locura, no? Siempre me dijeron que abandonar es de cobardes. Pero ¿y qué? Es ella la que me hace fuerte. Es por ella por quien sonrío, por quien sigo adelante aún después de todo. No soy fuerte, sin ella no. 
Bueno, si tengo que sacar algo positivo de todo esto, lo único que puedo decir es que al menos mi antiguo productor va a volver a empezar con mi proyecto y dentro de nada volveré a sacar discos como si nada. Si, al menos algo bueno hay... 
Estos días estoy teniendo infinitas cosas que hacer. Que si grabar, que si promoción anticipada y bla bla bla. Lo único que me interesaba era saber cuando podría empezar con los conciertos. Eso si que me hacía sentir viva. Los conciertos me hacían sacar todo lo malo, desahogarme de una manera increíble. Pero no, según los organizadores lo primero era todo lo aburrido. Los conciertos no llegarían hasta después del año y medio y os aseguro que cuando me dijeron eso me dieron ganas de matarlos a todos. ¿Un año y medio tenía que esperar para concretar al menos una de las fechas de concierto? No, si desde luego están completamente locos. 
Al menos espero que a Alex le vaya bien el trabajo que le consiguió Pedro. Estoy segura de que eso hará que se olvide por un momento de todo, los escenarios son terapia al fin y al cabo. 

Seguía pasando el tiempo y no me la podía quitar de la cabeza. Lugar al que iba, lugar que me recordaba a ella. A lo mejor lo correcto era dejarla vivir ¿no? Dejarla a su aire hasta que yo volviera, para que no tuviera que pasarlo mal mientras yo no estaba. Quien sabe... todo es posible. 
También ella puede encontrar a alguien mientras yo no estoy, o dejar de quererme como hasta ahora... Desde luego el futuro es impredecible. 

Llamaron a la puerta de mi habitación de aquel caro hotel en el que me habían metido. La abrí a desgana y para mi sorpresa no conocía a aquel chico aparentemente joven que estaba de pie junto a mi. 

-Buenas tardes Malú. Soy tu nuevo asesor. 
-Perdona... ¿mi nuevo qué?
-Asesor. Te acompañaré a todas tus citas comerciales como entrevistas, firmas, grabaciones, conciertos... Me ha contratado tu productor. Él me llama 'tu agenda humana'.
-Ya... bueno... Supongo que me vendrá bien. Pasa.- Pasó y se sentó en el pequeño sillón de la sala.- ¿Como te llamas?
-Ah, si, disculpa. Me llamo Nicolás.
-Encantada Nicolás.- sonreí tanto como pude. La verdad es que parecía un chico agradable, inspiraba tranquilidad y en estos momentos la necesitaba. 

Estuvimos hablando durante horas como sinos conociéramos de toda la vida. Me caía bien la verdad, no parecía el típico chico del que hubiera que desconfiar y eso me gustaba. 
Pasamos juntos el resto del día. Apuntó en su agenda todos mi eventos y me enseñó los que yo aún no había visto. 
Lo malo es que el tiempo se me pasó volando y cuando me di cuenta se me había olvidado llamar a Alex, mierda. 
No se por qué me había pasado eso, si nunca conseguía quitármela de la cabeza por mucho que quisiera. En resumen, como esto siguiera así la iba a fastidiar pero bien. 
Como ya era tarde le pedí a Nicolás que se fuera. Necesitaba descansar un rato ya que al día siguiente me esperaba un día muy duro. 
Cuando se fue me tumbé sobre la cama y puse el reproductor aleatorio de mi móvil. Aunque lo menos que hacía era prestarle atención a la música... Pensara en lo que pensara no conseguía pensar en otra cosa que no fuera Nicolás. Me venía a la cabeza en todo momento. ¿Pero qué me pasa?
Unos minutos más y poco a poco se me cerraron los ojos hasta que finalmente me quedé profundamente dormida. 

(...)
Me desperté por la mañana con una llamada de Nicolás. 

-¿Si?
-Malú ¿sabes que hora es?
-No... ¿que pasa? 
-¡Llegas tarde a la grabación!- '¡Mierda!' pensé. Me froté los ojos con la palma de las manos y me incorporé. 
-Llegaré en media hora. 
-De acuerdo, date prisa.

Colgué el teléfono y corrí cuanto pude hacia el armario. Cogí lo primero que vi, ya que no estaba en condiciones de tardar mucho eligiendo vestuario. Me maquillé un poco y cogí mis cosas. Mientras cerraba la puerta llamé a un taxi. Di las gracias al hombre del hotel, que me había dado el número por si acaso. Llegó rápido, por suerte y le indiqué la dirección del estudio. Todo a contrarreloj. Aproveché para enviarle un whats app a Alex, no quería que se enfadara si hoy tampoco podía llamarla... Nada más lo recibió me llamó. No me lo esperaba en absoluto, ¿qué hacía despierta a esas horas?

-Cariño ¿que tal va todo? Te echo de menos...- dijo con aparente voz de dormida
-Y yo a ti enana. La verdad es que estoy agobiada porque llego tarde a a grabación... Soy un desastre. ¿Que haces hoy?
-¿Tu llegando tarde por la mañana? Que extraño...-rió- Pues la verdad es que nada interesante. He quedado con Pedro para firmar el contrato y poco más. 
-Genial cariño. ¿Con Carlos bien? 
-Si... Muy bien...- noté su nerviosismo pero no entendí por qué- Tengo que dejarte amor, a ver si duermo algo más. 
-De acuerdo, te quiero. 
-Y yo. 

Y colgó. Si os digo la verdad, la notaba más rara que nunca y no entendía por qué. Pero bueno, supongo que será cosa de la hora, quien sabe...

Por fin llegué al estudio y después de la respectiva bronca de Sandra, la ayudante del productor que hoy no estaba, por fin pude empezar a grabar algunas maquetas.
Nos llevó muchas horas pero cuando acabamos me sentí realmente realizada. Abracé a Nicolás, que vino hacia mi con una gran sonrisa y salimos de allí, andando hacia ningún lugar en concreto. 

-¿Tienes algo que hacer esta noche?- me preguntó parándose frente a mi y mirándome fijamente. 
-La verdad es que no, aprovecharé para dormir.- sonreí
-¿Cenamos juntos? Es que me apetece cenar fuera y...- le corté
-¡Claro! Venga vamos.- sonreímos. 

Nos fuimos entre bromas y risas, sobre todo muchas risas, a cenar aquella noche. ¿Cambiaría aquello algo?

2 comentarios:

  1. No pueeede cambiar nada ! Alex adora a Malú y Malú a Alex.
    La novela geniaal es preciosa y me encanta tu forma de escribir, un beso, capi rapiiido !:))

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    1. Jo, me alegro muchísimo de que te guste! Muchísimas gracias cielo, muy pronto el siguiente, un besito♥

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