El chico estaba parado frente a mi, sin moverse y con cara de asombro. Por un momento pensé que era tonto. ¿Por qué no me contesta?
-Soy Carlos.- Me dijo, y se quedó tan ancho.
-Pues dime quien eres, Carlos.- Dije casi perdiendo la paciencia
-Soy amigo de Alex.- Este chico era un borde.
-Mira, no se quien eres. Es mejor que te vayas.- Estaba ya cerrando la puerta cuando la empujó con la mano.
-¿Y tu? ¿Tu quien eres?
-Soy su novia.- Al ver su cara casi no me podía aguantar la risa.- ¿Necesitas un esquema o te vas ya?- Me hizo un gesto con su mano y finalmente se fue.
Yo seguía sin saber quien era. Por mucho que pensaba no me acordaba de ningún Carlos. ¿Es posible que me lo haya ocultado? No, Malú, Alex no hace esas cosas...
Después de un buen rato pensando por fin caí. ¡Claro! Era ese tal Carlos que sería su compañero en el trabajo que Pedro le había ofrecido. Ahora en cierto modo estaba tranquila. No del todo porque me pone algo celosa que trabaje con el, siendo tan guapo, tan alto y tan todo... Y siendo ella tan... tan mía. Tengo claro que Alex nunca me haría algo así, pero a pesar de todo... Me duele pensar que con el tiempo pueda pasar algo entre ellos.
Mi móvil sonó quitándome de mi ensismamiento. Era mi madre.
-Hola mamá
-Hola cariño ¿cómo estáis? He llamado para ver si Alex y tu queríais venir a comer mañana conmigo.
-No vamos a poder mamá...- Entre una cosa y otra no había llamado a mi madre para contarle lo que había pasado.
-¿Ha pasado algo hija?
-Si... Estamos en el hospital. Alex está grave. No se exactamente lo que tiene, no he escuchado al médico con mucha atención...
-Bueno hija, pues voy al hospital y te hago compañía.
-De verdad que no hace falta mamá, no te preocupes.
-Venga cariño, ahora nos vemos.
Mi madre colgó el teléfono sin más. No me hizo ni caso aunque le dijera que no viniera así que en menos de una hora estaría aquí conmigo. Por otra parte me vendría bien hablar un poco con ella. Mi madre para mi es una parte muy importante en mi vida, la necesito siempre para todo aunque a veces diga lo contrario como ahora.
Al poco rato llegó. Tocó la puerta y entró con una bolsa y su gran bolso.
-Toma hija.- me dijo tendiéndome la bolsa
-¿Qué es esto mamá?
-Comida, que estás muy delgada.
-Gracias mamá, pero ahora no tengo mucha hambre...
-Que comas te digo, que como te pongas de lado no te veo niña.- Su comentario me hizo reír. Lo cierto es que había adelgazado mucho más este último tiempo, pero tampoco era para tanto. Solo asentí y sonreí, no tenía mucho que decir.- ¿Se pondrá bien?
-Eso espero.- dije cabizbaja
-Yo también. Es buena chica. No te preocupes cariño, dentro de poco la tendrás contigo en casa como siempre.
Mi madre me tranquilizaba muchísimo y en muy poco tiempo. Espero que tenga razón, eso si...
Después de estar horas hablando con ella y de insistirme una y otra vez en que me fuera a casa y descansara, se despidió de mi y se marchó.
Ahora si que no sabía qué hacer. Las horas pasaban y aunque era de madrugada no tenía sueño alguno. No podía dejar de mirar a Alex. Incluso tuve la sensación de que abría los ojos, pero todo eran imaginaciones mías. Me desesperaba que no se despertaba. Me daba miedo solo mirarla y verla ahí sin moverse y pensar que a lo mejor podía estar así por mucho más tiempo del que me gustaría. ¿Por qué no podía volver todo a la normalidad? ¿Por qué se supone que tienen que salir tan mal las cosas cuando mejor estás?
Me senté sobre la cama en el poco hueco que había y acaricie su pelo. Tenía unas tremendas ganas de besarla. Pero si de algo tenía ganas era de que se despertara, de que volviera a ser todo como antes. Claro que luego si me paro a pensarlo igual no todo era como antes. Igual algo cambia. Igual ya no me quiere cuando se despierte, por imbécil. Por ser tan egoísta y solo preocuparme por mi. ¿Sería posible que pasara eso? Espero que no, porque me moriría...
Me acurruqué una vez más en el silloncito y me quedé dormida...
(...)
Me desperté temprano cuando sentí que alguien llamaba a la puerta. "Pase" dije con mi voz de dormida. Miré mi móvil y eran tan solo las ocho de la mañana, no puede ser cierto.
Me froté los ojos a desgana y cuando miré detrás de mi vi al médico que se reía, de forma poco disimulada, del sueño que llevaba yo encima.
-Buenos días señorita, he venido a ver como está Alejandra.
-Buenos días doctor. Luego me dice, si no le molesta.
Me sonrió y me fui al baño a arreglarme un poco. Mi cara era un mundo a parte y mis pelos parecían no tener arreglo. Tenía que darme una ducha, pero aún tenía que esperar a que se fuera el médico. Cuando salí me estaba esperando con unos papeles en la mano. Espero que tuviera buenas noticias.
-¿Se pondrá bien pronto?
-Si, bueno. Ya está algo mejor, pero no puedo asegurarle que se recuperará pronto... Es algo que no sabemos. Yo le recomiendo que se vaya a casa, no es bueno para usted que esté todo el tiempo aquí.
-Ya...-No quería creerme lo que me estaba diciendo. Necesitaba que me dijeran que era mentira, que se iba a despertar dentro de unas pocas horas y que como muy tarde mañana estaríamos en casa... pero no.- No se preocupe, me iré un rato ahora...
-De acuerdo. Y no esté mal por la chica, se recuperará.
Y el médico se fue. La angustia que me produjo en ese preciso instante era demasiado grande, demasiado invasiva. ¿Qué hago? ¿Qué se supone que se hace en estos casos?
Me acerqué a Alex, besé su frente y cogí mis cosas. Tenía que irme a casa, darme una ducha, coger algo de ropa y volver.
Cogí el coche y llegué a mi casa. Lo que yo no me esperaba fue ver a quien vi allí, sentado frente a mi puerta.
-¿Qué haces aquí?
-Me dijeron que habías vuelto y quería verte.
-Ya me has visto, ahora por favor vete.- Lo empujé para abrirme paso pero cuando iba a abrir la puerta tiró de mi brazo.
-Por favor Malú, espera.
-Suéltame.- Me estaba enfadando y mucho, pero a el no parecía importarle.- ¡Qué me sueltes Pablo!
-Cuando me hagas caso un momento.
-¿Qué es lo que quieres?
-Que volvamos... Te echo de menos Malú. Han pasado 5 años o más desde la última vez que te vi y no consigo olvidarte... ¿Por qué no me das otra oportunidad?
-¿Pero qué estás diciendo? Mira Pablo, yo ya estoy con alguien y por nada del mundo la dejaría y adem...- No me dejó terminar, me interrumpió enfadado a lo que yo reaccioné tranquila ya que me esperaba su reacción.
-¿La? Espera, espera... ¿Me has dejado por una chica? ¿Me estás vacilando?
-No te hagas el sorprendido que como tu cualquiera ve las noticias y esto hace tiempo que se hizo público. Además, no te dejé por ella. Te dejé porque eres un gilipollas, ella apareció después.
No dijo nada más, se dio media vuelta y se fue enfadado. La verdad es que no me importó que se fuera así. Al fin y al cabo era lo que yo quería ¿no? Que me dejara en paz, después de tanto tiempo sin saber de el. Y ahora al parecer tenía las cosas claras, ya no tenía por qué volver.
No entiendo por qué hay veces que todo sale mal. Que todo lo que no quieres que pase, pasa. Y veces en las que todo va bien pero de repente hay algo que se tuerce y a partir de ahí es como si desatara una enorme ola de malos augurios, entonces todo empieza a salir mal, una cosa tras otra.
Entré en casa exhausta. Subí a la habitación a desgana y empecé a llenar la bañera. Mientras se llenaba fui poniendo algo de ropa en un bolso. Puse mi móvil con el reproductor en aleatorio y me metí en la bañera.
Mientras estaba allí dentro sonó una canción que hizo que mis lágrimas empezaran a resbalar por mis mejillas. Era un audio que grabamos Alex y yo en la playa, cantando "Vuelvo a verte". Me acuerdo de ese día como si hubiera sido ayer.
La historia había sido una tarde aburrida de mucho calor. como no sabíamos que hacer salimos a dar un paseo y cuando no teníamos a donde ir acabamos en el parque de siempre con las perras. Nos pusimos a cantar la canción y poco después llegó Marta, diciéndonos que podíamos hacer un vídeo de recuerdo cantando juntas. A Alex le había encantado la idea y a mi también, así que nos fuimos a la playa con Marta, que fue quien grabó el vídeo. Primero hicimos el audio. Grabamos la canción normal, como si de un estudio de grabación de tratase. Después, cuando Marta cogió mi móvil para grabar el vídeo me acuerdo que Alex dijo "Este va a ser el nuevo videoclip de vuelvo a verte, fijo que lo petamos". Y una vez más al recordar sus palabras me dan ganas de llorar.
Salgo de la ducha y voy directa a mi habitación a vestirme. Iba a irme ya, pero quise volver a ver el vídeo antes. Quería revivir ese día otra vez, aunque me hiciese daño, me daba igual.
Después de verlo, ahora si, al hospital otra vez. ¿Cuánto más durará esto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario