-¿Sabes? No iba a hacerlo. Iba a quedarme. De echo lo tenía claro hasta que llegué a tu casa. Pero ahora... está decidido Malú. Lo siento...
-¿No puedo hacer nada para que cambies de opinión?
-Pues... no.
-No me hagas esto Alex... por favor...
-Necesito tiempo Malú. Las cosas no nos están saliendo bien... ¿Y si no estamos hechas para estar juntas? No te voy a prohibir que encuentres a otra persona, de verdad... Quiero que seas feliz, con o sin mi.
-Alex... yo quiero estar contigo y lo tengo claro, de verdad... No creo que pueda ser feliz con otra persona, pero si es lo que quieres pues...
-No es lo que quiero. Es lo que yo creo que necesitamos... Si realmente tenemos que estar juntas nos volveremos a encontrar, estoy segura.- Todo aquello me dolía. Cada palabra que salía por mi boca era como una puñalada. Yo no quería esto. Yo solo quería estar a su lado siempre, no esto... Pero supongo que ella se merecía ser feliz, por encima de todo, y ya que yo le había traído tantos problemas ahora me tocaba recompensarla y no se me ocurrió una manera mejor. No fui capaz de aguantar mucho tiempo mis lágrimas, y ella tampoco. Nos fundimos en un largo abrazo. El último o no, esperemos. Un abrazo que lo dijo todo. En ese abrazo se fundieron todas nuestras emociones, nuestras ganas hacia la otra... Lo que más quise en ese momento fue besarla. Pero no podía. Por una parte, no podía por la gente, y por otra parte, por que le acababa de decir que me iba. Y creedme cuando os digo que me dolió muchísimo todo aquello. Era realmente insoportable.- Tengo que irme Malú...- Le dije agachando la cabeza
-Claro... Que te vaya todo muy bien Alex, en serio
-Lo mismo digo...
-Te quiero...- ahora si. Ahora si me rompió definitivamente. Hizo que algo dentro de mi se rompiera en pedacitos muy, muy pequeños. Y el dolor que sentí al escuchar aquellas dos palabras fue demasiado grande. Mis ojos se inundaron, no veía absolutamente nada. Ahora si, tenía que salir antes de hacer las cosas peor.
-Y yo...- dije con la poca voz que pude sacar.
Salí de la cafetería y volví al piso.
No me podía sacar de la cabeza su voz. Cada palabra que decía. Y al repetir esas dos últimas palabras en mi cabeza, todos mis esquemas se rompieron una y otra vez. Me llenaba de dudas, como siempre pero más que nunca. ¿Qué hago ahora? No puedo con todo. La necesito conmigo, pero a la vez necesito tiempo. No sé, ni yo me entiendo.
Al poco rato de estar comiéndome la cabeza al volver de la cafetería se levantó Sofía.
-Anda, buenos días. no sabía que habías dormido aquí.- sonrió. Pero al verme la cara se le borró la sonrisa de inmediato.- Alex ¿que ha pasado?
-No lo se...
-¿Cómo que no lo sabes? ¿Me estás vacilando?
-No lo se... Ayer cuando te fuiste le dije a Malú que me iba contigo a California...
-¿Cómo que conmigo a California? ¿Tu estás tonta o como va esto?
-¡Espeeera! El caso es que se enfadó conmigo. Me dijo que era una egoísta, que solo pensaba en mi y todo eso... Bueno, pues después me fui a casa de Manuel -la cara de Sofía según le iba contando era todo un poema- Él me convenció para que no me fuera y también para que fuera a hablar con Malú para arreglar las cosas... Pero cuando llegué a casa de Malú la vi durmiendo con Pablo, su ex. Me enfadé. Me enfadé muchísimo y me vine para aquí decidida a comprar el billete de avión para irme a California contigo, esta vez si que si. Estuve con Manuel otra vez aquí, y aun que intentó convencerme de que me quedara no lo consiguió. Después Malú me llamó para hablar, y me explicó que entre ella y Pablo no había pasado nada... Me dijo que me quedara, pero le dije que necesitábamos tiempo. Y ahora estoy aquí.
-¿Tu eres tonta?
-¿Por qué?
-Vamos a ver Alex... ¿Me estás diciendo en serio que Malú te pidió que te quedaras y le dijiste que no?
-Si...
-Pues que quieres que te diga... Eres idiota. ¿No te das cuenta de que hizo todo lo que pudo para que no te fueras? Eso es por que de verdad le importas. Y tu con tus caprichos vas a conseguir que pase página y se olvide de ti. Puedes perderla para siempre, pero parece que te da igual. ¿De verdad estás dispuesta a echarlo todo a perder ahora?
-No me da igual Sofía... pero es que no se que hacer...
-Mira, yo no podía decirte nada... pero hace unos días Malú me llamó... Me dio esto para ti.- Entonces me dio un sobre que sacó de un cajón.
-¿Qué es esto Sofía?
-Ábrelo y ya lo verás.- Lo abrí y había un billete de avión a Roma y una tarjeta de un hotel y un número que supuse, era de la habitación.
-No entiendo nada...
-Ella iba a darte una sorpresa. Hoy, Viernes. Y por cierto, tenías una reunión y no has ido...
-¡Mierda! La reunión... Pedro me mata... Pero ¿sorpresa como? Osea... ¿Ella va a ir o ya no?
-Alex, ve. No lo pienses, simplemente ve.
-¿Y si no está allí que hago?
-¿Tu confías en ella?
-Claro que confío en ella.
-Pues ella confía en ti, así que no le falles.
Aquello me había dejado aún más paralizada. No sabía si ir o no, o si ella estaría allí o no.
Solo vi que el vuelo salía dentro de una hora y media. ¿Voy, no voy, qué hago? Como leyéndome la mente en ese momento Manuel me llamó.
-¿Si?
-Alex, soy yo. ¿Quedamos para tomar algo antes de ir al aeropuerto?
-Pues... Si, vale, que tengo que hablar contigo. Te espero en mi portal.
-Hasta ahora.
Colgué el teléfono, cogí mis maletas por si decidía irme y me despedí de Sofía.
-Al final ¿irás?
-Aún lo estoy pensando...
-Te aconsejo que vayas, pero tu verás lo que haces.
La abracé y me fui.
Cuando bajé Manuel ya había llegado. Le di un beso en la mejilla y salimos fuera.
-¿No es muy pronto aún para que hayas cogido las maletas?-bromeó
-Verás... Me ha venido bien que llamaras... Necesito que me ayudes a decidir algo por que no se que hacer...
-¿Que ha pasado?
-Mi hermana me ha dado un sobre con un billete a Roma que Malú le dio para mi. Según ella era una sorpresa para mi. El caso es que el vuelo sale en una hora y yo no se que hacer. Mi hermana me dijo que tengo que ir... ¿Pero y si voy y ella no está allí?
-Tienes que ir Alex.
-¿Eso crees?
-Si. Anda venga, te llevo al aeropuerto.
-Gracias- sonreí.
Pues si, Manuel y mi hermana tenían razón, tenía que ir y averiguar por mi misma si estaba allí o no.
Llegamos al aeropuerto y fuimos a tomar un café hasta que fuera la hora de embarcar.
En aquel momento solo podía pensar en lo que iba a pasar cuando llegara a aquel hotel. ¿Estaría ella allí?
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Bueno, este capítulo va dedicado a una de mis lectoras, @Bea_Barral12
Para desearle desde aquí muchísimas felicidades y agradecerle que me lea.
Un besazo enoooooorme<3
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