Cuando tuvimos unas 10 llamadas perdidas suyas decidimos contestar. Contesté yo y puse el altavoz.
-María ¿qué pasa?
-Problemas.
-¿Qué problemas?
-Pedro ha tenido que dejar el trabajo, problemas familiares. Ahora tenemos un productor nuevo.
-No entiendo cual es el problema. Si, vamos a echar de menos a Pedro y ta...- me interrumpió enfadada
-Si me dejaras acabar ya te hubiera dicho lo que pasa.- tras unos segundos en silencio siguió hablando- El problema, Alex, es que el nuevo no quiere producir tu disco pro que no lo considera "algo que pueda funcionar" cosa que me influye, por que gracias a tu disco nos íbamos a dar a conocer las dos.
-Espera, espera, ¡¿pero como que no lo va a producir?!- estaba histérica
-Pues eso. Que dice que no, que no lo produce.
-¿Has hablado con Pedro?
-Si, pero me ha dicho que el no puede hacer nada. Estamos acabadas Alex.
-Bueno... deja que piense algo. Te llamaré.-colgué el teléfono y por poco lo tiro al suelo.
-Cielo, cálmate.
-No, Malú, no puedo calmarme. Me jode que llegue un gilipollas y tire todo nuestro trabajo por la borda por su puto capricho.
-Escucha... Podemos solucionarlo.
-¿Cómo?
-Grava las canciones aquí. Podemos pedirle a Armando Ávila que produzca también tus canciones, incluso llegarán a quedar mejor. Yo hablaré con el ¿de acuerdo?
-¿En serio? Desde luego eres la solución a todos mis problemas...-sonreí- Pero... ¿y María?
-Si... bueno... no me gusta la idea pero... puedes decirle que venga- su voz sonaba un tanto entrecortada. Sabía que no le hacía especial gracia que María tuviera que venir, pero me daba pena dejarla tirada... sabía que para ella esto significaba mucho.
-Escucha Malú, sabes que no haré nada que tu no quieras, pero es que por una parte yo no puedo hacerle eso... no puedo dejarla tirada.
-¿Te das cuenta de que eres un amor de niña?
-De ti lo aprendo cada día, jefa.- Y que mejor manera de acabar ese bonito momento con un beso...
Un beso que nada más llegar a la habitación y aterrizar en la cama se repitió una y otra vez.
Me encantaba quedarme dormida en su pecho. Su mano acariciaba mi pelo y mi mano le hacía caricias a su hombro. Un tanto empalagoso si lo contamos así, pero precioso.
Mañana por la mañana íbamos a ir a hablar con Armando para gravar mi disco. Lo cierto es que estaba feliz, pero asustada. ¿Y si dice que no, qué voy a hacer? Pero bueno, si se lo pedía Malú era imposible decirle que no. Ya me entendéis, a ver quien le dice que no a ella...
Por fin llegó el día de hablar con el productor, quien accedió a hacerlo sin problemas. Estaba tan feliz que ya nada podía amargarme ese día. Ahora si, que si. Por la tarde llegó María, que se alojaba en el mismo hotel que nosotras y cuando llegó no dudó en venir a saludar. Malú no había llegado de gravar aún así que estaba sola y aburrida en aquella habitación, pero muy poco inspirada como para componer alguna canción y esas cosas. Estaba feliz, si, pero mi inspiración se había esfumado aquel día, quien sabe por qué.
Tocaron a la puerta de la habitación y vi allí a María con una gran sonrisa. Yo estaba enfadada con ella por haberle mandado un mensaje a Malú que ni sabía aún que decía, y eso se notó nada más abrí la puerta y la vi.
-¡Hey compi! ¿Qué tal?
-Hola. ¿Has tenido un buen viaje?-dije fingiendo una sonrisa como pude.
-Ha sido genial. Tengo muchísimas ganas de conocer la ciudad.- se paró un momento al ver mi cara- Qué pasa ¿no te alegras de verme?
-¿Acaso te sorprende?
-Mira, yo no se que te he hecho pe...
-¿Qué no lo sabes? Bueno, esto es ya lo que me faltaba vamos. Vete, por favor.
-No será por la tontería del mensaje que le envié a Malú ¿no?- en ese momento tuvo el valor de reírse. Estaba dejando muy claro que para ella todo esto estaba siendo un juego y eso me enfadaba y mucho.
-Mira María, si sabes leer mi cara más te vale que salgas de aquí.
-Te enfadas por tonterías. No te voy a decir lo que le dije a Malú por qu...
-No me lo vas a decir por que no tienes el valor para ello. Ahora en serio, vete por que me estoy enfadando y mucho.
Sin decir nada más se fue. Yo no podía más. Por una parte quería saber lo que ponía en ese mensaje, pero por otra parte me daba igual. Estaba hecha un lío. ¿Y que hago? pensé. Pues lo de siempre, salir a despejarme. Esta vez le escribí una nota a Malú: "Cariño, he salido a dar un paseo por la ciudad, te quiero." Se la dejé encima de su almohada, cogí una chaqueta y me fui.
Aquello era enorme, o eso me parecía. Al no conocer absolutamente nada de aquella inmensa ciudad tenía miedo a perderme. Pero al mismo tiempo sabía que lo mejor era despejarme un poco.
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Narra Malú:
Este último día está siendo un poco caos. Un día antes de venir a México, a las cinco de la mañana me llega un Whats App de María. Si, esta chica con la que tanto me molestaba que Alex estuviera... Y que encima resultó ser la hermana del ex-novio de Alex, si. Todo un completo, vamos. Pues en ese mensaje ponía textualmente "No se si te habías preguntado esta noche donde está Alex, pero te informo que está conmigo. No te enfades, será que tu no le das lo que quiere... Ala, suerte con la relación Malú, un beso ;)". Os podéis hacer una idea de mi cara en ese momento. Y aún peor cuando me levanté y busqué a Alex por toda la casa y me di cuenta que no estaba. Yo confío en Alex, muchísimo. Pero todo eso me estaba desconcertando. Era mucha la casualidad de que ella no estuviera en casa y a María se le ocurriera escribirme una cosa así... Me quedé despierta hasta que la escuché entrar. Me hacía la dormida, a ver que hacía. Entró a la ducha y cuando salió pretendía hacer como si nada, pero no. Me enfadé, si, mucho. Muchísimo. Quería creer con todas mis fuerzas que eso no era verdad, pero en ese momento, no se por que no la dejé ni hablar. Aún así yo tenía la esperanza de que viniera a México, por mi parte seguía en pié, claro... Pero me dio miedo pensar que ya no fuese a venir. Decidí poner sus maletas fuera, para que si al final venía algo le hiciera saber que la esperaba.
Esperé un buen rato en el aeropuerto cuando Sofía me llamó. Me explicó que Alex había estado con ella y me contó todo lo que le había dicho. Entonces comprendí que esto había sido una tontería. Entendí que María lo había hecho a propósito desde el principio. me sentí realmente mal después de eso, por no haber querido escuchar a Alex que me explicara lo que había pasado.
Por suerte si, vino al aeropuerto y subimos al avión, donde por suerte arreglamos las cosas.
Pasaban las horas y no me quitaba de la cabeza todo lo que había pasado. Me hacía sentir culpable que tuviera que pedirme perdón cuando yo también había tenido cierta culpa...
Ya estábamos en México cuando María volvió a llamar. Esta vez para decirle a Alex que su productor ya no estaba, y que el nuevo no quería producirles el disco. Mi primera idea fue hablar yo con ese productor pero... al ser nuevo y sin conocerlo no me inspiraba confianza. Y menos con el echo de que casi nadie podía saber mi relación con Alex, excepto las personas importantes y bueno... María por que no hubo más remedio que ella lo supiera. Pero la que me pareció la mejor fue la de hablar con Armando. Sabía que el lo haría sin problema alguno, por eso estaba tranquila. Y me gustaba la idea de que Alex grabara aquí conmigo. Otra vez sin darme cuenta de que María y Alex gravaban juntas... Joder, esta chica está en todas partes. Pero bueno, si os soy sincera, ella no me importa. Lo que si me preocupa es que cuando venga se le ocurra la genial idea de estropearlo todo, otra vez.
Después de un largo día de grabación llegué al hotel. Tenía muchísimas ganas de ver a Alex, abrazarla... todo. Pero para mi sorpresa no estaba allí. Vi que en la cama había una nota. Me la había dejado para decirme que había salido. Bueno, eso me tranquilizaba... La llamé pero no contestaba. Después de llamarla unas 10 veces me decidí por ir a buscarla. No me hizo falta andar mucho por que estaba allí, sentada en un banco y llorando desconsolada.
-Pero Alex, cariño ¿qué ha pasado?
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